Portal y entrada
Revisar suelo, puerta, cristales accesibles, felpudos, buzones y elementos visibles de entrada.
Escaleras y rellanos
Comprobar peldaños, rellanos, barandillas, pasamanos y rincones donde se acumula polvo.
Ascensor
Limpiar cabina, puertas, botoneras, espejos si los hay y suelos. Es una zona de contacto frecuente.
Zonas de refuerzo
Patios, parkings, accesos secundarios y cristales pueden programarse con otra periodicidad.
Conclusión
La limpieza profesional funciona mejor cuando hay planificación, frecuencia adecuada y comunicación clara. Si necesitas una propuesta adaptada, puedes revisar el servicio de checklist de limpieza de portales, escaleras y ascensores o solicitar orientación a Brillo Plus.

